Cóctel tropical sin alcohol
Piña, coco y naranja licuados con hielo: cremoso, dulce y tropical, la alternativa sin alcohol a la Piña Colada.
Cócteles en los que la fruta —fresca, en zumo o en licor— tiene un papel protagonista en el aroma y el sabor, aportando dulzor natural y notas frescas.
Piña, coco y naranja licuados con hielo: cremoso, dulce y tropical, la alternativa sin alcohol a la Piña Colada.
Vodka, licor de naranja, zumo de arándanos y lima agitados: rosado, afrutado y elegante, símbolo de la coctelería de los años noventa.
Campari y zumo de naranja batidos o removidos con hielo: sencillo, amargo y afrutado, cada vez más presente en las cartas de coctelería.
Ron, licor de naranja, orgeat y lima agitados con hielo picado: el cóctel tiki más icónico, afrutado, intenso y con capas de sabor.
Fresas o frambuesas, lima, menta y soda machacadas: una variación contemporánea sin alcohol del Mojito, dulce y muy aromática.
Ron, crema de coco y zumo de piña licuados con hielo: dulce, cremoso y tropical, el cóctel de vacaciones por excelencia.
Zumos de naranja, piña y lima agitados con granadina: afrutado, colorido y equilibrado, un clásico sin alcohol de los recetarios de coctelería.
Ginger ale y granadina servidos con hielo, decorado con una guinda: dulce, burbujeante y muy sencillo, el cóctel sin alcohol más conocido.
Brandy, licor de naranja y limón agitados con hielo: un sour elegante y aromático, con borde de azúcar opcional.