Americano
Campari, vermú rojo y soda servidos con hielo: el aperitivo italiano precursor del Negroni, amargo, ligero y muy fácil de preparar.
30 recetas, de clásicos intemporales a versiones sin alcohol. Usa los filtros para encontrar el cóctel perfecto según lo que tengas en casa o lo que te apetezca beber.
Campari, vermú rojo y soda servidos con hielo: el aperitivo italiano precursor del Negroni, amargo, ligero y muy fácil de preparar.
Aperol, vino espumoso y soda servidos en copa de vino con hielo: ligero, amargo-dulce y muy burbujeante, el aperitivo italiano de verano.
Vodka, zumo de tomate y especias removidos en vaso: salado, umami y picante, el clásico cóctel salado por excelencia.
Whisky de centeno o bourbon, vermú rojo y Campari removidos: como un Negroni con base de whisky, más cálido y especiado.
Cachaça, lima y azúcar machacados con hielo: el cóctel nacional de Brasil, directo, ácido y muy refrescante.
Ginger beer, lima y almíbar de jengibre con hielo: picante, ácido y muy refrescante, ideal como alternativa sin alcohol al Moscow Mule.
Piña, coco y naranja licuados con hielo: cremoso, dulce y tropical, la alternativa sin alcohol a la Piña Colada.
Vodka, licor de naranja, zumo de arándanos y lima agitados: rosado, afrutado y elegante, símbolo de la coctelería de los años noventa.
Ron blanco, lima y azúcar agitados con hielo: la fórmula sour cubana en su versión más pura, fresca y equilibrada.
Vodka, licor de café y café espresso agitados con fuerza: intenso, aromático y coronado por una fina espuma dorada.
Ginebra, limón y azúcar coronados con vino espumoso: un cóctel elegante, burbujeante y con más fuerza de la que su ligereza sugiere.
Campari y zumo de naranja batidos o removidos con hielo: sencillo, amargo y afrutado, cada vez más presente en las cartas de coctelería.
Ginebra, vermú rojo y un licor amargo de hierbas removidos: un clásico británico poco conocido pero muy influyente, complejo y aromático.
Ron, licor de naranja, orgeat y lima agitados con hielo picado: el cóctel tiki más icónico, afrutado, intenso y con capas de sabor.
Whisky de centeno, vermú rojo y angostura removidos con hielo: un cóctel robusto, especiado y elegante, primo directo del Old Fashioned.
Tequila, licor de naranja y zumo de lima agitados y servidos en copa con borde de sal: el cóctel mexicano más internacional.
Ginebra y vermú blanco removidos con hielo y colados en copa fría: la esencia de la coctelería seca, elegante y minimalista.
Whisky bourbon, menta y azúcar machacados con hielo triturado: fresco, herbal y con un intenso aroma a menta, símbolo del sur de Estados Unidos.
Ron blanco, lima, menta, azúcar y soda machacados y servidos con hielo: el cóctel cubano por excelencia, herbal, ácido y muy refrescante.
Vodka, ginger beer y lima servidos en taza de cobre con hielo: picante, burbujeante y muy refrescante.
Ginebra, vermú rojo y Campari a partes iguales, removidos con hielo: el equilibrio perfecto entre amargor, dulzor y botánicos en un aperitivo corto.
Fresas o frambuesas, lima, menta y soda machacadas: una variación contemporánea sin alcohol del Mojito, dulce y muy aromática.
Whisky, azúcar y bitter de angostura removidos con hielo hasta lograr una bebida corta, sedosa y directa: el arquetipo del cóctel "a la antigua usanza".
Ron, crema de coco y zumo de piña licuados con hielo: dulce, cremoso y tropical, el cóctel de vacaciones por excelencia.
Zumos de naranja, piña y lima agitados con granadina: afrutado, colorido y equilibrado, un clásico sin alcohol de los recetarios de coctelería.
Ginger ale y granadina servidos con hielo, decorado con una guinda: dulce, burbujeante y muy sencillo, el cóctel sin alcohol más conocido.
Brandy, licor de naranja y limón agitados con hielo: un sour elegante y aromático, con borde de azúcar opcional.
Ginebra, limón, azúcar y soda servidos largos con hielo: un clásico refrescante de la familia Collins, sencillo y muy fácil de beber.
Lima, menta, azúcar y soda machacados y servidos con hielo: toda la frescura del Mojito clásico, sin alcohol.
Whisky bourbon, limón y azúcar agitados, con o sin espuma de clara de huevo: el sour clásico por excelencia, ácido, dulce y sedoso.